Vacunación contra VPH: ¿están preparados las y los jóvenes para iniciar su vida sexual?

Vacunación contra VPH: ¿están preparados las y los jóvenes para iniciar su vida sexual?

Foto: Magnific

La falta de información, el uso irregular de métodos anticonceptivos y el riesgo de infecciones de transmisión sexual mantienen encendidas las alertas sobre la salud sexual de adolescentes y jóvenes.

 

El inicio de la jornada de vacunación gratuita contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en Puebla puso sobre la mesa el tema de la educación sexual y las medidas de prevención que deben conocer niñas, niños y adolescentes antes de tener su primer contacto íntimo; aunque cada vez existe mayor acceso a información y métodos anticonceptivos, las cifras reflejan que todavía hay importantes desafíos para evitar infecciones de transmisión sexual (ITS), embarazos no planeados y otras consecuencias relacionadas con una vida sexual sin protección.

 

La campaña, activa desde octubre de 2026 y con vigencia hasta julio de 2027, contempla la aplicación de la vacuna nonavalente, que protege contra nueve tipos del VPH relacionados con el desarrollo de cáncer cervicouterino y otros padecimientos; está dirigida principalmente a niñas y niños de quinto grado de primaria o de 11 años que no estén escolarizados, adolescentes mujeres de 12 a 16 años y hombres de 12 años que no cuenten con dosis previas.

 

La importancia de esta inmunización radica en que su aplicación es más efectiva antes del inicio de la vida sexual, debido a que protege contra los tipos del virus antes de una posible exposición; el VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes y puede permanecer sin síntomas durante años.

 

¿Están preparados los jóvenes para iniciar su vida sexual?

 

Los indicadores disponibles muestran avances, pero también contradicciones, de acuerdo con la Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER) 2025 del INEGI, la edad mediana de inicio de la vida sexual pasó de 18 a 17 años entre generaciones más jóvenes.

 

El porcentaje de personas que tuvieron su primera relación sexual antes de cumplir 18 años también aumentó, pasó de 46.8 % en la generación nacida entre 1961 y 1967 a 61.6 % en las generaciones más recientes consideradas por el estudio.

 

Aunque también se observa un crecimiento en el uso de métodos anticonceptivos antes de los 18 años, al pasar de 2.4 a 13.4 %, persisten dificultades para garantizar que los adolescentes cuenten con protección desde su primer encuentro.

 

Por su parte, los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2023 han sido utilizados para advertir sobre las deficiencias en el uso de métodos anticonceptivos entre adolescentes; la falta de orientación, los prejuicios familiares, la vergüenza para solicitar preservativos y las barreras para acceder a servicios de salud son algunos de los factores que pueden incrementar los riesgos.

 

A ello se suma la información que circula en redes sociales, donde no siempre se ofrecen contenidos confiables sobre anticoncepción, consentimiento y prevención de enfermedades.

 

Embarazos adolescentes e infecciones, entre los principales riesgos

 

Las consecuencias de una educación sexual insuficiente también se reflejan en las estadísticas de nacimientos, durante 2025 se registraron 85,357 nacimientos de madres de entre 10 y 17 años en el país, mientras que alrededor de 7,887 correspondieron a niñas de entre 10 y 14 años.

 

Esto significa que, en promedio, aproximadamente 22 niñas de ese último grupo de edad se convirtieron en madres cada día, una situación que representa un problema de salud pública y que también puede estar relacionada con contextos de violencia sexual.

 

Puebla registró una tasa de 12.2 nacimientos por cada 1,000 mujeres de entre 10 y 17 años, de acuerdo con los datos referidos para 2025.

 

En materia de infecciones de transmisión sexual, el VPH continúa entre los padecimientos de mayor circulación; también existen riesgos relacionados con sífilis, VIH y otras infecciones que pueden afectar la salud reproductiva y general de quienes no cuentan con medidas de protección.

 

La ausencia de síntomas no significa que una persona esté libre de una infección; por ello, el diagnóstico oportuno, las pruebas de detección y la atención médica son fundamentales para evitar complicaciones y reducir la transmisión.

 

La jornada contra el VPH representa una oportunidad para acercar la prevención a niñas, niños y adolescentes; sin embargo, la inmunización debe formar parte de una estrategia más amplia que incluya educación sexual integral, acceso gratuito a preservativos, orientación médica y servicios de salud confidenciales y adecuados para los jóvenes.

 

En Puebla, la vacunación gratuita contra el VPH puede ser el punto de partida para reforzar una conversación que debe involucrar a familias, escuelas y autoridades sanitarias: prevenir antes de que haya un riesgo y garantizar que las decisiones sobre la sexualidad se tomen con libertad, responsabilidad e información.

 

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