El fraude digital experimentó un cambio significativo durante 2026, cuando las estafas online alcanzaron millones de detecciones y desplazaron al phishing tradicional. Así lo revela un informe de Akamai, cuyos resultados fueron compartidos en exclusiva con NotiPress, sobre la evolución de las amenazas digitales.
De acuerdo con el informe AI-Driven Digital Deception: The Fraud and Abuse Report 2026, las detecciones prácticamente se duplicaron, pasando de 3,2 a 6,4 millones. Entre las modalidades identificadas aparecen tiendas falsas, ofertas de empleo fraudulentas en redes sociales y portales de eventos diseñados para engañar a usuarios.
Akamai también identificó una reducción considerable en la duración de los ataques de phishing, que pasaron de 48 a 22 días. Esta variación corresponde al periodo comprendido entre el cuarto trimestre de 2025 y el segundo trimestre de 2026.
Marcas tecnológicas y financieras concentran las suplantaciones
Casi el 70 % de las amenazas de phishing detectadas suplantaron identidades de marcas pertenecientes a tres sectores económicos específicos. Alta tecnología concentró el 41,6 %, seguida de servicios financieros con 18,9 % y comercio con 8,4 %, según las cifras del informe.
Los investigadores también señalaron el uso creciente de herramientas de phishing como servicio, conocidas como PhaaS, y registros masivos de dominios. Estas prácticas permiten operar mediante infraestructuras que cambian rápidamente, dificultando la eficacia de las listas de bloqueo estáticas utilizadas por las empresas.
Patrick Sullivan, director de Tecnología de Estrategia de Seguridad de Akamai, vinculó esta transformación con nuevas formas de automatización del fraude. "La lucha contra el fraude ya no es una función financiera aislada, sino una prioridad fundamental de ciberseguridad que exige la colaboración de distintos departamentos", afirmó.
El directivo también advirtió sobre el aprovechamiento de agentes autónomos de inteligencia artificial e identidades sintéticas para vulnerar procesos empresariales. Según su explicación, estos mecanismos pueden facilitar la extracción de información sin requerir necesariamente una acción directa por parte del usuario.
Latinoamérica destaca entre las regiones con accesos de mayor riesgo
Más allá de las estafas detectadas, el informe examinó intentos de inicio de sesión asociados con posibles actividades fraudulentas. Del total analizado, el 26,6 % correspondió a intentos clasificados con niveles de riesgo alto o crítico.
Latinoamérica registró un 37,8 % de intentos de inicio de sesión de riesgo alto o crítico, mientras Asia-Pacífico alcanzó un 36,4 %. Por su parte, el sector comercial concentró el 41,1 % del volumen total de intentos de inicio de sesión registrados.
Otro hallazgo indicó que las solicitudes de verificación de cuentas representaron el 40 % del tráfico de inicio de sesión de mayor riesgo. Akamai relacionó esta actividad con la validación sistemática de direcciones de correo electrónico antes de ejecutar ataques masivos de credenciales.
Frente a estas amenazas, la compañía recomendó reforzar las defensas contra bots mediante análisis del comportamiento durante las distintas etapas de las cuentas. También propuso aplicar microsegmentación y estrategias Zero Trust para limitar accesos y movimientos laterales asociados con operaciones maliciosas.