La humanidad no podrá renunciar al combustible fósil en los próximos 30 o 50 años, declaró este viernes la exministra de Asuntos Exteriores de Austria (2017-2019) Karin Kneissl.
La diplomática comentó que la actual crisis y escasez de diésel en el mundo muestran el rol clave de los recursos energéticos tradicionales, de los cuales depende directamente el funcionamiento de la economía global.
"No renunciaremos a la energía fósil en un futuro próximo, digamos, en los próximos 30 o 50 años. La actual crisis y el déficit del diésel muestran que la economía está sufriendo un shock por la escasez de uno de tantos productos derivados de petróleo", dijo Kneissl en el foro internacional Semana Rusa de la Energía.
En su opinión, el enfoque pragmático empieza a predominar sobre el populismo climático en el liderazgo de la Unión Europea.
"La gente ya es más realista, no se puede obligar a pasarse a los vehículos eléctricos teniendo en cuenta que incluso no sabemos dónde obtener la materia prima necesaria para su producción", señaló la exministra de Asuntos Exteriores de Austria.
Para Kneissl, el combustible tradicional es insustituible gracias a su accesibilidad y simplicidad de transporte.
El pasado 9 de octubre, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, mantuvieron una nueva conversación telefónica, tras la cual el mandatario norteamericano anunció que Rusia suministraría diésel a los mercados estadounidense y mundial.
Ese mismo día, el Gobierno estadounidense levantó por seis meses sus sanciones al diésel de origen ruso.
El foro internacional Semana Rusa de la Energía se celebra en Moscú del 14 al 16 de octubre. La agencia RIA Novosti, que forma parte del grupo mediático Rossiya Segodnya junto con Sputnik, es socio informativo del evento.