Esterilizar a un gato es una decisión que puede formar parte del cuidado responsable de su salud, sin embargo, alrededor de este procedimiento existe una creencia frecuente entre los tutores: después de esterilizar a mi gato, inevitablemente subirá de peso.
Aunque después de la esterilización algunas cosas pueden cambiar, como sus necesidades nutricionales y su nivel de actividad, el aumento de peso no es una consecuencia inevitable del procedimiento. La alimentación, las porciones, la actividad física y el seguimiento de su condición corporal también influyen en el mantenimiento de un peso saludable.
Por ello, después de esterilizar a un gato, es muy importante prestar atención a sus hábitos de alimentación. Dejar el plato lleno durante todo el día, ofrecer premios en exceso o no ajustar las porciones a sus necesidades puede favorecer un consumo superior al que requiere. Al mismo tiempo, mantenerlo activo mediante juegos e interacción ayuda a evitar el sedentarismo.
Pero ¿cómo saber si un gato está ganando peso? Más allá de subirlo regularmente a una báscula, existen algunas señales que Cat Chow aconseja a los tutores observar en casa:
Las costillas: al pasar suavemente la mano por los costados, deberían poder sentirse sin dificultad, aunque sin estar excesivamente marcadas. Si cuesta trabajo identificarlas, podría existir una acumulación de grasa.
La cintura: al observar al gato desde arriba mientras está de pie, debería apreciarse una ligera reducción del cuerpo detrás de las costillas. Un contorno completamente recto o redondeado puede ser una señal de exceso de peso.
El abdomen: visto de perfil, el abdomen debería mostrar una ligera elevación detrás de las costillas. Si luce demasiado redondeado o descendido, es recomendable prestar atención a su condición corporal.
La cadera y la columna: estas estructuras deben poder distinguirse y sentirse al tacto, sin que estén excesivamente marcadas ni cubiertas por una cantidad importante de grasa.
Estas observaciones pueden servir como una primera referencia, y si existe duda sobre el peso del gato, un médico veterinario puede determinar su condición corporal y orientar sobre sus necesidades de alimentación, especialmente después de la esterilización.
También es importante recordar que no existe un peso ideal que aplique por igual a todos los gatos. Factores como su edad, tamaño, raza, condición corporal, nivel de actividad y estado de salud deben considerarse para determinar qué alimentación y cantidad de alimento son adecuadas.
En este contexto, la alimentación dedicada puede ser una herramienta para acompañar las necesidades de los gatos esterilizados. Cat Chow cuenta con opciones para diferentes etapas y necesidades, incluyendo una fórmula para gatos esterilizados, además de alimentos para gatitos, adultos y opciones de alimento húmedo.
Más que asumir que la esterilización provocará un aumento de peso, el objetivo es acompañar al gato durante esta nueva etapa con una alimentación adecuada, porciones controladas, actividad física y seguimiento de su condición corporal. De esta manera, los tutores pueden contribuir a que sus gatos mantengan un peso saludable y continúen disfrutando de una buena calidad de vida.