El “gobiernito” de Chedraui convierte un parque público en un feudo

El “gobiernito” de Chedraui convierte un parque público en un feudo

Foto: Imagen Poblana / IA, Usuario

Lo que faltaba. El Ayuntamiento de José Chedraui, ese que presume de ser la "capital imparable" y de cercanía ciudadana, acaba de demostrar hasta dónde llega su autoritaritarismo y rapacidad.

 

Una penosa situación acontecida en el Parque Centenario Laguna de Chapulco lo confirma con creces: un vigilante de la caseta de entrada, de esos que, a juzgar por el trato, no terminaron ni la primaria, echó a tres personas que simplemente querían rezar al aire libre, con el pretexto de que “no traiban permiso para hacer ritos”.

 

Como es un parque público y no la sala de espera de la alcaldía, por obvias razones no lo tenían y emulando el autoritarismo y falta de sentido común de su jefe Chedraui, simplemente los echó. 

 

Pero la escena, de por sí indignante, tuvo un giro que desnuda aún más la soberbia oficial: pese a la actitud del vigilante, a ese pequeño grupo de cristianos se sumaron personas que pasaban por ahí y pidieron oración por enfermos; la fe y la solidaridad ciudadana se impusieron, por un momento, a la burocracia mezquina.

 

Esto no es un “malentendido”, es la lógica de un gobierno que ve en cada ciudadano un “tonto útil” y en cada espacio público una oportunidad de control y cobro. El propio Ayuntamiento colocó un vitriólico aviso en el que obliga a cualquier usuario a solicitar autorización, con 4 o 5 días de anticipación, para llevar a cabo casi cualquier actividad dentro del parque:

 

Sesiones fotográficas

Uso de asadores

Cumpleaños

Convivios

Uso del gimnasio

Carreras

“Y cualquier otra actividad similar”

 

 

La solicitud debe dirigirse nada menos que a la Secretaría de Medio Ambiente, a un burócrata municipal de nombre Rodrigo Alexis Ortiz González, director de Infraestructura Verde del H. Ayuntamiento de Puebla. Un cargo muy pomposo para tan poca empatía.

 

Debe incluir fecha de inicio y término, hora exacta de inicio y de término, y presentarse en las oficinas de la 25 Poniente 118, Colonia El Carmen, en horario de lunes a viernes de 9:00 a 15:00 horas.

 

Es decir, si usted quiere ir a rezar, a tomar una foto de su familia, a hacer ejercicio o simplemente a compartir un momento con amigos, el gobierno de Chedraui le exige que pida permiso con casi una semana de anticipación a un funcionario que probablemente nunca ha pisado el parque, como si la Laguna de Chapulco fuera el jardín privado del alcalde y no un espacio público pagado con los impuestos de todos.

 

La “Capital Imparable” se revela, una vez más, como la capital de la ignominia, del obstáculo y de la traba; mientras el alcalde presume modernidad y cercanía, su administración convierte un parque público en un trámite. 

 

Y cuando tres ciudadanos se atreven a elevar una oración sin el papelito correspondiente, un vigilante los echa sin contemplaciones; el mismo vigilante que, según testigos, justifica su actitud con la frase reveladora: “hay gente que hace cosas o saca fotos”, como si rezar o fotografiar un paisaje fuera un delito.

 

Esto no es orden ni cuidado del espacio, es cerrazón, es la mentalidad de quien cree que el ciudadano es un potencial delincuente hasta que demuestre lo contrario con un escrito dirigido a un obnubilado director de “infraestructura verde”. 

 

Es la lógica de un gobierno deficiente que desconfía de sus gobernados y prefiere llenar de requisitos absurdos lo que debería ser libre derecho a estar en un parque público.

 

¿Hasta dónde llegará esta obsesión enfermiza del alcalde Chedraui? ¿Su actitud autoritaria se debe a que todos los ciudadanos lo consideran un inepto? ¿Habrá que solicitar autorización también para sentarse en una banca, para caminar por los andadores o para mirar el agua de la laguna?

 

Bajo la administración de Chedraui nada parece descartable, cada espacio público se transforma en una extensión del escritorio municipal, donde el dinero vale más que la libertad y el trámite más que el sentido común.

Notas Relacionadas