Cocodrilos, leones y ajolotes: la fauna exótica que ha sido abandonada o asegurada

Cocodrilos, leones y ajolotes: la fauna exótica que ha sido abandonada o asegurada

Foto: Magnific, Enfoque

La aparición de un cocodrilo de Morelet en la Laguna de San Baltazar Campeche puso nuevamente bajo los reflectores un problema que va más allá de este ejemplar: el abandono y la posesión irregular de fauna silvestre y exótica en Puebla. 

 

El reptil, de entre 80 centímetros y 1.20 metros de longitud, fue observado en distintas ocasiones y permanece en el cuerpo de agua mientras autoridades y especialistas trabajan en su captura y reubicación.

 

El caso resulta particularmente llamativo porque el cocodrilo no pertenece a la fauna característica de una laguna de San Baltazar y la hipótesis principal es que el animal fue adquirido y posteriormente abandonado.

 

El antecedente más reciente relacionado con cocodrilos ocurrió el 5 de junio de 2025, cuando elementos de la Policía Estatal Turística localizaron un ejemplar de aproximadamente un metro de longitud dentro de una mochila abandonada en el zócalo de Puebla.

 

El animal fue asegurado y puesto a disposición de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para su valoración y resguardo; el caso fue relacionado con el posible tráfico ilegal de fauna silvestre.

 

A este expediente se suma el reporte de otro cocodrilo en agosto de 2026 en la presa Manuel Ávila Camacho, conocida como lago de Valsequillo; habitantes de la zona de El Oasis alertaron sobre la presencia del reptil, situación que provocó medidas preventivas y el llamado a autoridades ambientales. En este caso, sin embargo, el ejemplar no fue localizado con evidencia confirmada que permitiera establecer su captura.

 

Pero los cocodrilos son solamente una parte de los animales que han sido encontrados en Puebla; en octubre de 2023, Profepa aseguró en el municipio de Chapulco dos tigres y dos leones, además de una aguililla y dos mapaches, luego de una denuncia ciudadana. 

 

En enero de 2025 fueron rescatados además un león macho y una hembra que se encontraban en malas condiciones dentro de un domicilio en Oriental; los ejemplares fueron trasladados a un centro especializado para su atención. 

 

En enero de 2023, se llevó a cabo otro aseguramiento de felinos, entre ellos un cachorro de león localizado en la colonia Balcones del Sur, de la capital poblana en enero de 2023.

 

La lista también incluye reptiles, aves y especies que, aunque pueden parecer animales pequeños o manejables cuando son adquiridos, requieren condiciones específicas para sobrevivir. 

 

En 2018, fueron asegurados en un establecimiento del Centro Histórico alrededor de 20 ejemplares, entre ellos iguanas verdes, un gecko, un dragón barbudo, una boa, un tucán, tarántulas y una tortuga matamata.

 

El problema también ha alcanzado terminales de transporte, en la CAPU se han registrado aseguramientos de maletas que contenían ejemplares de fauna silvestre, entre ellos iguanas, boas y tortugas que presuntamente eran trasladadas desde Veracruz. 

 

Estos casos muestran que el tráfico no necesariamente ocurre mediante grandes operaciones, también pueden llevarse a cabo mediante el traslado individual de animales para su venta o tenencia como mascotas.

 

Durante 2025 se reportaron igualmente aseguramientos de grandes cantidades de ejemplares, entre ellos se encuentran 438 ajolotes localizados en Xonacatepec y 43 guacamayas militares aseguradas en Cuautlancingo. 

 

En 2026 también se han documentado intervenciones para rescatar aves canoras y ejemplares sujetos a protección especial, como ocurrió en operativos ejecutados en Cuetzalan.

 

Entre mayo y junio de 2026, de acuerdo con los reportes proporcionados, Profepa atendió en Puebla 13 ejemplares de distintas especies, entre ellos zorros grises, una cigüeña americana, un cocodrilo de pantano, crías de tlacuache y un aguililla coliblanca. 
 

La variedad de animales muestra que el problema no se limita a especies consideradas exóticas, también existe extracción, posesión y comercialización irregular de fauna nativa.

 

¿Qué ocurre con estos animales después de que interviene Profepa?

 

El aseguramiento no significa que el ejemplar sea llevado automáticamente a un zoológico, pues una vez bajo resguardo, debe llevarse a cabo una valoración para determinar su estado físico, posibles lesiones, enfermedades, condición nutricional y, dependiendo de la especie, sus posibilidades de rehabilitación.

 

Profepa puede apoyarse en lugares autorizadas para mantener temporal o permanentemente a los animales, entre ellas Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), Predios o Instalaciones que Manejan Vida Silvestre (PIMVS), zoológicos, centros de conservación y otros sitios especializados.

 

 

En Puebla, sitios como Africam Safari han participado en la atención o recepción de fauna asegurada, aunque cada caso depende de la especie y de la capacidad disponible.

 

Paralelamente se investiga la procedencia del ejemplar, cuando el propietario no puede acreditar la legal posesión o existen indicios de tráfico, la autoridad puede iniciar un procedimiento administrativo y, cuando corresponda, dar vista a la autoridad ministerial por posibles delitos relacionados con la biodiversidad.

 

El destino final depende de cada animal, una especie nativa que se encuentre sana y tenga posibilidades de sobrevivir en libertad puede ser rehabilitada y posteriormente liberada en un sitio adecuado; sin embargo, no todos los ejemplares pueden regresar a la naturaleza.

 

Un cocodrilo que fue criado en cautiverio, un gran felino acostumbrado al contacto humano o una especie exótica que no pertenece al ecosistema poblano pueden requerir un sitio permanente de resguardo. 

 

En esos casos, la prioridad es encontrar un lugar autorizado que pueda garantizar alimentación, atención veterinaria, seguridad y condiciones adecuadas durante el resto de su vida.

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