A nueve años del 19-S, Puebla aún espera la reconstrucción de su patrimonio

A nueve años del 19-S, Puebla aún espera la reconstrucción de su patrimonio

Foto: Enfoque

A nueve años del sismo del 19 de septiembre de 2017, Puebla todavía mantiene pendientes en la recuperación de parte de su patrimonio histórico, principalmente templos, conventos y edificios religiosos ubicados en la Mixteca y en municipios del centro-sur del estado.

 

El movimiento telúrico de magnitud 7.1, con epicentro cercano a Chiautla de Tapia, provocó daños en 621 inmuebles históricos de Puebla, cifra que posteriormente se amplió a alrededor de 778 al considerar escuelas, haciendas, acueductos y otros edificios; la entidad concentró aproximadamente 26 % de las afectaciones al patrimonio histórico registradas a nivel nacional.

 

Aunque durante los últimos años se han concretado numerosas restauraciones, el propio Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha reconocido que todavía hay inmuebles cuya recuperación requiere trabajos especializados. 

 

Para 2025 y 2026, se programaron recursos por alrededor de 135 millones de pesos para 18 obras, con el objetivo de concluir el programa de reconstrucción durante este año. Uno de los casos que permanecía en proceso es el Exconvento de Huaquechula, uno de los inmuebles más representativos de la región. 

 

Entre los trabajos pendientes está la recuperación de la bóveda del coro, afectada por el sismo y cuya intervención forma parte de las acciones que se han prolongado durante varios años.

 

También está el convento y templo de San Juan Ocotepec, en Atlixco, inmueble que sufrió daños estructurales y que ha requerido trabajos de restauración para recuperar sus elementos arquitectónicos y religiosos.

 

En Izúcar de Matamoros, la Exhacienda de San Nicolás Tolentino también figura entre los espacios que han requerido intervención, dentro de los trabajos contemplados se encuentra la restauración de su capilla, para la cual se han considerado recursos cercanos a los 10 millones de pesos como parte de una estrategia de recuperación y aprovechamiento de la denominada ruta cultural de la región.

 

Otro de los inmuebles que ha enfrentado un largo proceso de recuperación es el templo de San Francisco Huilango, en Tochimilco, edificio del siglo XVI que resultó afectado en sus bóvedas, la complejidad de las labores de conservación ha obligado a ejecutar trabajos especializados, debido a las características históricas y constructivas del inmueble.
 

En San Felipe Tepemaxalco también permanecían intervenciones relacionadas con los daños provocados por el terremoto, mientras que en municipios como Chietla y Huaquechula se han mantenido trabajos de restauración en distintos templos que forman parte del patrimonio histórico afectado por el 19-S.

 

La Mixteca poblana concentra buena parte de los pendientes debido a que numerosos templos y conventos se encuentran en comunidades alejadas y requieren procesos de restauración que no pueden resolverse únicamente con obras convencionales. 

 

Uno de los ejemplos recientes de recuperación es el templo conventual de Santa Inés de Montepulciano, que después de permanecer cerrado durante más de ocho años fue reabierto tras una intervención cercana a los seis millones de pesos; durante los trabajos incluso fueron localizados elementos de pintura mural que requirieron atención especializada.

 

La reconstrucción tampoco ha estado exenta de problemas administrativos: en Puebla, alrededor de 16 empresas constructoras han reclamado al INAH pagos pendientes por trabajos de restauración hechos años atrás, con un monto reportado de aproximadamente 121 millones de pesos. Estos adeudos han sido señalados como uno de los factores que complicaron la continuidad de algunas obras.

 

El panorama es diferente en otros sectores afectados por el terremoto. El Hospital Regional número 36 del IMSS, conocido durante décadas como San Alejandro y posteriormente denominado Carmen Serdán Alatriste, fue demolido debido a los daños y finalmente reconstruido, con participación federal.

 

En el caso de las escuelas, más de 2,000 planteles resultaron afectados por el sismo, pero la mayor parte de las obras de rehabilitación y reconstrucción se ejecutó durante los primeros años posteriores al desastre, por lo que actualmente no representan el principal rezago de la reconstrucción poblana.

 

Nueve años después del 19-S, el principal pendiente ya no está concentrado en hospitales, escuelas o viviendas, sino en la recuperación integral de los templos, conventos y monumentos históricos, particularmente aquellos ubicados en la Mixteca y otras zonas del sur de Puebla.

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