Los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación duplicaron la deuda utilizada para financiar el gasto público desde finales de 2018, de acuerdo con Gabriela Gutiérrez Mora, presidenta del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF). El aumento ocurre en un escenario donde la economía mexicana mantiene un ritmo de crecimiento limitado y enfrenta dificultades para reducir su déficit fiscal.
"La deuda bruta del sector público a junio de este año alcanzó 20.3 billones de pesos, más del doble que en diciembre de 2018 y cuatro puntos del PIB por arriba del esperado en el documento de los Criterios Generales de Política Económica para 2026", señaló Gutiérrez Mora durante la conferencia de prensa mensual del IMEF.
Más deuda en una economía que crece poco
Uno de los principales problemas identificados por el IMEF es que el aumento de los pasivos coincide con una economía que no ha recuperado un crecimiento sostenido. La organización estima que México avanzará apenas 1.2% al cierre de 2026, mientras la inflación terminará en 4%.
Gutiérrez Mora considera que el deterioro del ritmo económico comenzó a hacerse más evidente desde 2018, cuando la cancelación del aeropuerto de Texcoco afectó el clima de negocios. Posteriormente, la pandemia provocó una caída pronunciada y, desde entonces, el país no habría recuperado la trayectoria previa.
"A partir de ese momento, México empezó a crecer a un ritmo mucho menor que Estados Unidos. Después de la caída pronunciada por la pandemia, México no ha recuperado su ritmo de crecimiento", afirmó.
Ese menor dinamismo puede hacer que la deuda represente una proporción cada vez mayor de la economía. Para la presidenta del IMEF, el indicador de deuda bruta respecto al PIB probablemente llegará a 60% este año, mientras la Secretaría de Hacienda y Crédito Público había planteado 52% en los Criterios Generales de Política Económica para 2026.
El ajuste fiscal también pierde margen
Otro foco de presión es el proceso de consolidación fiscal iniciado por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Gutiérrez Mora considera difícil alcanzar el objetivo de reducir el déficit a 3% y prevé que el año podría cerrar ligeramente por debajo de 5%.
La presión no proviene únicamente del volumen acumulado de deuda. Pese a la reducción de las tasas de interés, los gastos financieros del gobierno ya se mantienen persistentemente por encima de 15% de sus ingresos totales, de acuerdo con el IMEF.
"Estos dos indicadores de apalancamiento son disparadores automáticos en las metodologías de las calificadoras que pudieran detonar una perspectiva negativa en los siguientes meses", advirtió Gutiérrez Mora.
El IMEF sostiene que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) puede contribuir al crecimiento, pero considera que por sí solo no es suficiente. La generación de confianza y la estabilidad del marco jurídico y regulatorio aparecen como elementos complementarios para recuperar dinamismo.
Para el cierre de 2026, la proyección del IMEF mantiene el crecimiento económico mexicano en apenas 1.2%.