El Gobierno trajo a la conferencia matutina del 4 de agosto el tema de los lineamientos de los derechos de las audiencias. Según explicó la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, estos buscan cambiar la forma en que los medios de radio y televisión informan a sus públicos sobre contenidos pagados, opiniones y mecanismos de inconformidad. La funcionaria sostuvo que la propuesta no entrega al Estado la facultad de decidir qué información es verdadera, sino que coloca obligaciones concretas en las propias concesionarias.
"Son los propios medios de comunicación los que tienen la obligación de emitir códigos de ética", afirmó. Esos documentos deberán señalar cómo garantizarán información verificada, plural y certera, sin convertir a la autoridad en árbitro de cada contenido transmitido.
Un defensor dentro de cada medio
Cada concesionaria deberá nombrar a una persona encargada de recibir y atender las quejas de radioescuchas y televidentes. La designación no dependerá del Gobierno, sino del propio medio.
"Es el propio medio de comunicación, la propia concesionaria, la que determina y nombra a quien será su defensor de audiencias", explicó Alcalde.
Los lineamientos también contemplan un procedimiento para presentar solicitudes de aclaración y fijan plazos de respuesta. La autoridad intervendría cuando una empresa incumpla obligaciones formales, como no publicar su código de ética, no nombrar al defensor o carecer de un mecanismo eficaz para recibir quejas.
Publicidad visible para la audiencia
Uno de los cambios más perceptibles estaría en los espacios comerciales incorporados dentro de programas. En televisión abierta y de paga, deberán identificarse con una letra "P" al inicio y al final del segmento pagado. Además, al concluir el contenido aparecerá un aviso para informar que el programa incluyó espacios comercializados o patrocinados.
"Así, cuando yo estoy viendo el programa, puedo saber que ese canal está recibiendo dinero, recursos económicos para publicitar un producto", señaló.
En radio, la identificación será verbal y previa. Antes de una inserción pagada, la audiencia deberá escuchar que se trata de publicidad o de un contenido comercializado.
Opinión e información, sin interrupciones constantes
Los programas que mezclen noticias y comentarios personales también deberán advertirlo. En televisión, una pleca o mensaje en pantalla aparecerá al inicio y al final del programa; en radio se aplicará un aviso equivalente.
Según explicó, la medida no obliga a conductores y comentaristas a detenerse cada vez que expresen una opinión. "Al inicio del programa y al final del programa, no en medio del programa", precisó Alcalde.
Los lineamientos todavía se encuentran en consulta pública y no han sido publicados en el Diario Oficial de la Federación.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió los lineamientos, sobre todo los referidos al código de ética. La mandataria afirmó que esta es una prueba "para ver si ellos mismos lo respetan o no, y que tengan un espacio donde la gente pueda decir: ‘oye, eso no es cierto’".
"Si en su código de ética dice: ‘Voy a mentir, tengo derecho a mentir para informar’, bueno, pues la gente va a saber cuál es el código de ética del medio. Es mejor eso a que el Gobierno tenga, como eran las Secretarías de Gobernación antes, dedicado a censurar la opinión", expresó.
Además, resaltó la autorregulación como una mejor alternativa a la censura estatal. "Puede ser cuestionada la autorregulación, pero es mejor eso a la censura. En todo caso, que el pueblo, que la gente, que la ciudadanía, que el radioescucha, que el televidente pueda hacerse su propia opinión", señaló.