La UNAM, considerada la institución de educación superior más importante del país y una de las más prestigiosas de América Latina, enfrenta nuevamente cuestionamientos públicos tras detectarse irregularidades en su proceso de admisión 2026.
La investigación por posibles fraudes durante el examen de ingreso habla sobre el tema de la transparencia institucional y recordó otros episodios que han marcado la historia de la Máxima Casa de Estudios.
Y es que aunque la universidad mantiene un amplio reconocimiento por su producción científica, académica y cultural, también ha atravesado momentos de crisis relacionados con conflictos estudiantiles, problemas de seguridad, acusaciones de corrupción y disputas sobre su gobernanza.
Uno de los momentos más críticos en la historia moderna de la UNAM fue la huelga estudiantil iniciada el 20 de abril de 1999. El conflicto surgió después de que el entonces rector Francisco Barnés de Castro propusiera modificar el Reglamento General de Pagos, estableciendo cuotas de inscripción que fueron interpretadas por miles de estudiantes como el inicio de una privatización de la educación pública.
El Consejo General de Huelga tomó las diversas sedes universitarias y paralizó las actividades académicas durante casi diez meses. La crisis derivó en la renuncia del rector, la designación de Juan Ramón de la Fuente y, finalmente, el ingreso de la entonces Policía Federal Preventiva a Ciudad Universitaria el 6 de febrero de 2000 para recuperar las instalaciones.
El movimiento dejó profundas divisiones dentro de la comunidad universitaria, aunque también consolidó la defensa de la educación pública y gratuita.
Otro problema recurrente ha sido la presencia de grupos porriles. Durante décadas, estos grupos de choque han sido señalados por agredir estudiantes, reventar movilizaciones y generar violencia dentro de diversos planteles.
Uno de los episodios más recordados ocurrió el 3 de septiembre de 2018, cuando un grupo de porros atacó con armas blancas y objetos contundentes a estudiantes que llevaban a cabo una manifestación frente a la Rectoría.
Las imágenes de la agresión provocaron indignación nacional y detonaron movilizaciones masivas en demanda de mayor seguridad y la erradicación de estos grupos.
La violencia de género también ha colocado a la UNAM bajo el escrutinio público, el feminicidio de Lesvy Berlín Rivera Osorio, ocurrido en mayo de 2017 dentro de Ciudad Universitaria, marcó un punto de inflexión.
Inicialmente, el caso fue manejado como un suicidio, lo que provocó fuertes críticas hacia las autoridades investigadoras y universitarias. Posteriormente, se reconoció como feminicidio y su pareja fue sentenciada.
A partir de ese caso crecieron las denuncias por acoso sexual, hostigamiento y violencia de género dentro de la universidad. En 2020, decenas de facultades y preparatorias fueron tomadas por colectivos feministas que exigieron protocolos más eficaces para atender las denuncias.
La universidad también ha enfrentado señalamientos relacionados con el uso de recursos públicos. En distintos momentos han salido a la luz investigaciones por irregularidades administrativas, contratos cuestionados, pagos indebidos y posibles conflictos de interés en diversas dependencias universitarias.
Asimismo, algunos funcionarios han sido sancionados administrativamente por irregularidades detectadas en procesos de contratación y manejo presupuestal y aunque la UNAM ha sostenido que fortalece sus mecanismos internos de fiscalización, especialistas han señalado la necesidad de incrementar la transparencia en el ejercicio de sus recursos.
Otro punto que ha marcado a la UNAM es que a pesar de contar con vigilancia universitaria, la comunidad ha denunciado durante años asaltos, robos, venta de drogas y agresiones dentro y en las inmediaciones de Ciudad Universitaria y otros planteles.
Diversos homicidios, desapariciones y ataques registrados en años recientes han generado paros estudiantiles y exigencias para fortalecer las medidas de seguridad sin vulnerar la autonomía universitaria.
Otro episodio que afectó la imagen institucional fue la investigación iniciada en 2022 por el presunto plagio de la tesis profesional de la entonces ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Yasmín Esquivel Mossa.
Tras un análisis académico, la Facultad de Estudios Superiores Aragón concluyó que existían coincidencias sustanciales entre dos trabajos recepcionales elaborados en fechas distintas.
El caso abrió un debate nacional sobre la integridad académica, los mecanismos de revisión de tesis y las facultades legales de la universidad para actuar en estos casos.
A más de un siglo de su fundación, la UNAM continúa siendo referente nacional en investigación, cultura y formación profesional; sin embargo, las crisis que ha enfrentado reflejan retos permanentes relacionados con la transparencia, la seguridad, la gobernanza y la confianza ciudadana.