El Departamento de Justicia de EEUU ha acusado a cinco personas de planear el asesinato del presidente Donald Trump y otros funcionarios presentes en un reciente evento de la compañía de artes marciales mixtas UFC en la Casa Blanca, según un documento judicial obtenido por RIA Novosti.
"Hoy, el Departamento de Justicia anunció cargos contra cinco hombres por un presunto complot para llevar a cabo un ataque con el objetivo de asesinar al presidente Trump, su familia, dignatarios y otras personas que asistían al evento de la UFC celebrado este domingo en el jardín sur de la Casa Blanca", reza el documento.
Bryan Omar Roa, 24, of Calimesa, California, and Michael Alan Thomas, 32, of Pinon Hills, California, are among five men charged for their roles in an alleged plot to carry out an attack to kill government officials and others attending the Ultimate Fighting Championship (UFC)… pic.twitter.com/IMxEGISFmg
— FBI Los Angeles (@FBILosAngeles) June 17, 2026
Según el texto, los imputados supuestamente pretendían usar drones explosivos para forzar la evacuación de los asistentes y luego disparar, con la ayuda de rifles de francotirador, contra "objetivos de alto valor" entre la multitud.
El espectáculo, denominado UFC Freedom 250, tuvo lugar el pasado domingo en los jardines presidenciales para conmemorar el cumpleaños 80 de Trump, y destacó el inesperado triunfo de Justin Gaethje sobre el campeón invicto del peso ligero, Ilia Topuria.
La investigación federal reveló que los conspiradores, motivados por teorías extremistas antigubernamentales, comenzaron a coordinar el letal ataque mediante la plataforma TikTok antes de utilizar mensajería encriptada.
Desde Francia, donde actualmente asiste a la cumbre del G7, el presidente Trump aseguró a la prensa internacional que no había sido informado previamente sobre este complot.
El mandatario sobrevivió a dos intentos de asesinato con armas de fuego durante su campaña por regresar a la presidencia, en 2024, y en abril pasado tuvo que ser evacuado de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, cuando un atacante irrumpió armado en el hotel Washington Hilton y disparó contra un agente del Servicio Secreto antes de ser neutralizado.