El efecto Magnus, la explicación científica detrás de los tiros con curva en el futbol

El efecto Magnus, la explicación científica detrás de los tiros con curva en el futbol

Foto: Magnific

Los tiros que parecen desafiar la lógica y se desvían en pleno vuelo tienen una explicación científica. El fenómeno responsable de muchas de las jugadas más espectaculares del futbol se conoce como efecto Magnus, una fuerza física que permite que el balón cambie de trayectoria después de ser golpeado.

 

En un análisis publicado durante la Copa Mundial 2026, WIRED explicó cómo la combinación entre la rotación del balón y el flujo de aire genera las curvas que suelen sorprender a porteros y defensas. La clave está en que la trayectoria de una pelota no depende únicamente de la fuerza con la que es pateada. Cuando un jugador golpea el balón de manera descentrada, este comienza a girar sobre su eje mientras avanza. Ese giro modifica la forma en que el aire circula alrededor de la pelota y crea una fuerza adicional capaz de empujarla hacia un lado, hacia arriba o hacia abajo.

 

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¿Has visto cómo un balón cambia de dirección en el aire? En el deporte, mucho es física. Hoy, en "La ciencia detrás del futbol", te platicamos más del Efecto Magnus, un principio en el que la pelota cambia la forma en la que el aire se mueve a su alrededor, engañando así a los mejores porteros. ¡La ciencia también juega! ????: @rod.delrio

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Los físicos conocen este fenómeno como fuerza de Magnus. Gracias a ella, un disparo puede desviarse lateralmente, caer de forma inesperada o incluso mantenerse más tiempo en el aire de lo que permitiría únicamente la gravedad.

 

Además del efecto Magnus, sobre el balón actúan otras fuerzas. La gravedad lo empuja constantemente hacia el suelo, mientras que la resistencia del aire reduce su velocidad durante el recorrido. La combinación de estos factores determina la trayectoria final de cada disparo.

 

En este sentido, el aire desempeña un papel fundamental en este proceso. Sin atmósfera, un balón seguiría prácticamente una línea recta después del golpe inicial. En cambio, en condiciones reales, el contacto con las moléculas de aire modifica continuamente su movimiento.

 

Por ello, los famosos tiros con efecto no son producto de un cambio de dirección repentino ni de algún truco visual. La curvatura aparece porque las fuerzas físicas continúan actuando sobre la pelota después de que abandona el pie del jugador.

 

 

El efecto Magnus ha sido estudiado durante décadas y forma parte de la explicación científica detrás de muchos goles memorables. Cada vez que un disparo supera una barrera o cambia de dirección frente al portero, la física interviene tanto como la habilidad del futbolista.

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