Durante la temporada de lluvias en México, las condiciones ambientales como el aumento de la humedad, el calor y la menor ventilación son factores que favorecen la proliferación de bacterias, hongos y otros agentes que impactan la salud de la piel en perros y gatos. Especialistas veterinarios advierten extremar precauciones y cuidados para procurar la salud de las mascotas para reducir el riesgo de desarrollar o agravar padecimientos cutáneos, una de las condiciones más frecuentes en la práctica veterinaria.
Las enfermedades dermatológicas representan una de las principales causas de consulta en medicina veterinaria de pequeñas especies. Se estima que hasta 27% de los perros y hasta el 16% de los gatos pueden presentar algún tipo de enfermedad cutánea a lo largo de su vida, incluyendo dermatitis, infecciones bacterianas y problemas asociados a pulgas y garrapatas. La dermatitis húmeda aguda, conocida también como “hot spots”, se caracteriza por la aparición rápida de lesiones húmedas, exudativas, enrojecidas y que provocan comezón persistente (prurito), debido a dermatitis alérgica o por parásitos, auto trama por parte del perro, daño en la piel y proliferación bacteriana que se ve favorecida por condiciones de humedad en la herida.
“Durante la temporada de lluvias observamos con mayor frecuencia pacientes con cuadros dermatológicos exacerbados. La humedad ambiental incrementada ya sea por la temporada de lluvia o en caso de perros que acostumbran a nadar en agua dulce o salada y la falta de un secado adecuado crean un entorno ideal para que bacterias y levaduras proliferen en la piel. Además, muchas de estas afecciones tienen un componente alérgico de base, por lo que es fundamental abordarlas de manera integral desde el diagnóstico”, dijo Alejandro Sánchez, Médico Veterinario y Gerente Técnico de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en México.
Ante este panorama, el especialista recomienda reforzar medidas de cuidado para prevenir complicaciones dermatológicas en perros y gatos durante esta temporada:
- Secar completamente a la mascota después de paseos bajo la lluvia o al salir de nadar, prestando especial atención a patas, abdomen y pliegues de la piel.
- Evitar que tengan contacto prolongado con superficies húmedas y contaminadas.
- Mantener limpios y secos los espacios donde descansan, incluyendo camas, mantas y transportadoras.
- Cepillar el pelaje de forma regular para evitar acumulación de humedad y suciedad.
- Llevar un control de desparasitación externa, ya que pulgas y ácaros pueden agravar los problemas de piel.
- Acudir al Médico Veterinario ante signos como comezón persistente, enrojecimiento, mal olor o lesiones visibles, evitando la automedicación.
“El incremento de la humedad y la temperatura ambientales además de estos problemas dermatológicos puede impactar a perros con problemas respiratorio-previos, presentar cambios de comportamiento y definitivamente incrementar el riesgo de infestaciones de pulgas, garrapatas y otros parásitos. Detectar de forma temprana cualquier alteración y establecer un esquema de protección adecuado puede prevenir la evolución hacia cuadros crónicos o infecciones más severas”, destacó el especialista Alejandro Sánchez de MSD Salud Animal en México.