México destinará miles de millones de pesos para albergar la Copa Mundial de Futbol 2026, en medio de una crisis nacional marcada por más de 130,000 personas desaparecidas, rezagos en salud, educación y seguridad, así como reclamos constantes de colectivos de búsqueda que cuestionan las prioridades del gasto público.
Las estimaciones sobre el costo del Mundial en territorio mexicano varían según los rubros incluidos; algunos reportes y análisis especializados ubican la inversión pública directa entre 37,000 y 53,000 millones de pesos, aunque algunas proyecciones que contemplan infraestructura privada, seguridad, logística, hotelería y tecnología elevan el monto total por encima de los 100,000 millones de pesos.
Colectivos piden misma inversión para búsqueda de desaparecidos que para el Mundial 2026 | La Jornadahttps://t.co/DE2dtwrgkw pic.twitter.com/oqWIHp1Qqx
— Jesús M Hernández (@jesusmanuelh) May 26, 2026
La mayor parte de los recursos públicos se concentra en obras de movilidad, rehabilitación urbana, seguridad e infraestructura en las tres sedes mexicanas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
De acuerdo con diversos reportes, el gobierno federal aportó subsidios de entre 1,500 y 2, 000 millones de pesos por sede, principalmente para proyectos de transporte público y mejoramiento urbano.
A ello se suman inversiones estatales y municipales en vialidades, conectividad, imagen urbana y servicios públicos. Tan solo la Ciudad de México ha reportado miles de millones de pesos en obras relacionadas con movilidad e infraestructura para el evento internacional.
En el ámbito privado, destaca la remodelación del Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte durante el proceso de renovación, con una inversión cercana a 1,500 millones de pesos por parte de Ollamani y Grupo Televisa.
También participan empresas vinculadas a hotelería, turismo, tecnología y servicios; sin embargo, el gasto asociado al Mundial ha abierto nuevamente el debate sobre las prioridades nacionales.
Colectivos de familiares de desaparecidos y organizaciones civiles han señalado que el presupuesto destinado a búsqueda e identificación forense sigue siendo insuficiente frente a la magnitud de la crisis humanitaria.
???? VIDEO | Activistas en México buscan visibilizar crisis de desaparecidos antes del Mundial. pic.twitter.com/rWrVAgZsvt
— El Economista (@eleconomista) May 26, 2026
México acumula actualmente más de 130,000 personas desaparecidas y decenas de miles de cuerpos sin identificar. Pese a ello, el presupuesto anual de la Comisión Nacional de Búsqueda y los subsidios para entidades federativas ronda apenas entre 1,000 y 1,200 millones de pesos, una cifra considerablemente menor frente a los recursos destinados al Mundial.
Con una inversión equivalente a los entre 37,000 y 53,000 millones de pesos estimados para el Mundial, México podría financiar múltiples proyectos sociales y de atención pública. Por ejemplo, tomando costos promedio de infraestructura pública, podrían construirse entre 15 y 25 hospitales regionales completamente equipados, dependiendo de su tamaño y especialidad.
En materia educativa, esos recursos permitirían levantar miles de aulas nuevas o rehabilitar cientos de escuelas públicas en zonas marginadas. Incluso, podrían financiarse programas nacionales de mantenimiento escolar durante varios años.
En vivienda social, considerando costos aproximados de entre 500,000 y un millón de pesos por unidad, el monto alcanzaría para construir entre 50,000 y más de 100,000 viviendas de interés social para familias de bajos ingresos.
En el caso de la crisis de desapariciones, la comparación resulta todavía más contundente, el presupuesto anual de búsqueda e identificación forense podría multiplicarse entre 30 y 50 veces con una inversión similar a la destinada al Mundial. Eso implicaría crear nuevos centros regionales forenses, contratar personal especializado, fortalecer fiscalías y ampliar tecnologías de identificación humana.
También podrían adquirirse medicamentos e insumos médicos a gran escala, renovar hospitales públicos, ampliar programas de atención preventiva o financiar proyectos de agua potable y drenaje en cientos de comunidades con rezago.
No obstante, autoridades y sectores empresariales defienden que las inversiones vinculadas al Mundial dejarán infraestructura permanente que seguirá siendo utilizada después del torneo, especialmente en transporte público, conectividad y renovación urbana.
Además, sostienen que el evento generará derrama económica, empleos temporales y promoción internacional para las ciudades sede.
Algunos expertos señalan que el verdadero debate no gira únicamente en torno al futbol, sino al modelo de desarrollo y asignación de recursos públicos en un país donde persisten profundas desigualdades sociales y una crisis de violencia que continúa dejando miles de víctimas cada año.
Y a pocos días de que inicie el Mundial 2026, colectivos de búsqueda insisten en que ninguna inversión internacional debería estar por encima de la atención a las familias que siguen buscando a sus desaparecidos.