Retórica locuaz de Chedraui, que evidencia otra vez su gobierno fallido

Retórica locuaz de Chedraui, que evidencia otra vez su gobierno fallido

Foto: Enfoque

“Tremendo” discurso que se “aventó” José Chedraui, que raya en lo patético. Durante el acto por el 495 aniversario de la fundación de la ciudad, el alcalde lanzó palabras que no solo resultaron ridículas, sino profundamente desconectadas de la realidad que vive la mal llamada capital imparable.

 

Bajo una retórica locuaz, Chedraui intentó proyectar una imagen de transformación y compromiso social, que contrasta con los problemas cotidianos de inseguridad, desigualdad y falta de resultados tangibles que enfrentan los poblanos.

 

El mensaje consistió en frases vacías sobre justicia, equidad y bienestar, y su falsa insistencia en alinear su gestión con la visión estatal parece más el desvarío de un politicastro que una estrategia efectiva, evidenciando una falta de rumbo propio y de propuestas claras para atender los retos locales.

 

No nos hagamos tontos, señor alcalde, la realidad es cruda, usted encabeza un gobierno inepto, indolente, holgazán y ahora también endeudador, convirtiendo a la “capital imparable” en sinónimo de abandono, balaceras diarias, extorsiones normalizadas y vialidades destrozadas.

 

Y es que no hay que olvidar que el Cabildo (o mejor dicho sus regidores aliados) aprobó una línea de crédito por 440 millones de pesos para “obras viales” y pavimentación. De risa. Un endeudamiento que el propio Chedraui defiende como necesario para “adelantar” lo que no ha podido resolver en más de un año y medio de gestión.

 

Si este fuera realmente un gobierno “eficiente y dedicado a la gente”, no necesitaría endeudar a los poblanos para tapar los huecos que el propio alcalde ha dejado crecer.

 

Chedraui habla de seguridad y presume coordinación con el estado, pero las calles cuentan otra historia. En marzo de 2026, la incidencia delictiva en Puebla subió 22.5 %, con homicidios dolosos el 13.4 %, delitos sexuales el 25 % y robos el 21.4 %. En lo que va del año ya suman más de 182 homicidios dolosos. Balaceras, asaltos a cuentahabientes y ataques armados son cotidianos; tan sólo este miércoles en la colonia 5 de Mayo hubo un ataque a vivienda con vehículos incendiados.

 

A esto hay que agregar que la capital figura entre los municipios más inseguros del país y el mismo alcalde ha admitido que la delincuencia “rebasa” al Ayuntamiento, y la percepción de inseguridad ni se diga: sigue en niveles altísimos y la calle grita lo que los boletines oficiales esconden: la ciudad se le escapa entre balas e impunidad.

 

Y qué decir de los baches, Chedraui y su equipo no paran de presumir más de 78,000 baches atendidos en el primer trimestre, más de 400,000 reparados en la primera etapa, el programa “Bacheando Puebla 2026” con 200 millones y hasta “Tren de Maquinaria”, los cuales “supervisa” personalmente, jajajajaja. Una calle y sube fotos como si fuera el salvador del asfalto.

 

Pero la sociedad y el propio gobernador lo desmienten con hechos: las calles siguen llenas de hoyos profundos en colonias enteras, el estigma de “Puebla de los baches” persiste y el Gobierno del Estado tuvo que meterse con el “Bachetón” de 50 millones de pesos, porque el municipio nomás no pudo.

 

El gobernador ha exhibido públicamente a Chedraui y le ha recordado que “pavimentar y tapar baches no es responsabilidad del estado” y ha soltado frases lapidarias como “somos equipo, aunque luego se les olvide bachear”.

 

Chedraui cree que por haber iniciado la pavimentación de una calle, con un año y medio de tardanza, ya ha salvado a Puebla de su ruina y abandono.

 

El banderazo del llamado “Tren Capitalino de Pavimentación” fue presentado como un hecho “histórico" y actúa como si con ese acto simbólico hubiera resuelto el problema estructural que su administración ha permitido que se pudra. Patético. Un banderazo tardío no borra el deterioro acumulado ni justifica la inacción previa.

 

Y cómo olvidar que el mes pasado Chedraui reconoció públicamente la crisis de extorsiones a comercios y restaurantes. Pidió denuncias y hasta admitió que su propia familia ha sido extorsionada.

 

Señor alcalde (o mejor dicho, señor que ocupa la silla de alcalde), ¿qué rayos es eso de la “justicia” y “riqueza comunitaria” en su discurso? Ni su propia familia se salva. La extorsión se normaliza mientras usted se dedica a tomarse selfies de sus “grandes” logros.

 

No es percepción ni “ataque opositor”. El propio gobernador ha tenido que salir a regañar y a tapar huecos: bacheo estatal, apoyo en seguridad, operativos en Semana Santa mientras el alcalde está de vacaciones. “No hay pleito”, dice Armenta para guardar las formas y porque es un verdadero político, pero los mensajes son claros: Chedraui no cumple, deja todo abandonado y el estado tiene que intervenir.

 

Un gobierno municipal que lleva más de un año y medio y sigue dependiendo del rescate estatal no es “eficiente”. Es un desastre. Un alcalde locuaz con delirios de grandeza en una ciudad abandonada.

 

Pepe Chedraui presume Capital Americana de la Cultura 2026, obras de ornato y “acciones que coinciden con la visión del gobernador”, pero al mismo tiempo su administración se caracteriza por la ineptitud crónica, la holgazanería, el valemadrismo, la cabeza hueca y ahora un endeudamiento innecesario de 440 millones de pesos. 

 

Si fueran ciertas las palabras de Chedraui en ese discurso de la fundación, Puebla capital sería diferente y el gobierno estatal no tendría que estar metiendo recursos humanos y materiales para rescatarla del abandono.

 

Porque es una ciudad que se hunde mientras su alcalde vive en una realidad paralela de discursos y selfies. La capital “imparable”… pero en caída libre, y los ciudadanos, hartos, ya se la saben: este no es un gobierno municipal dedicado a la gente, es un gobierno municipal fallido.

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