México se consolidó en 2025 como el segundo destino mundial de transferencias bancarias vinculadas a fraudes en internet, de acuerdo con el informe Internet Crime Report 2025 del FBI. El reporte advierte que este posicionamiento incrementa los riesgos para la economía nacional y la seguridad del sistema bancario, en un contexto de crecimiento sostenido de los ciberdelitos a nivel global.
En 2025, México registró mil 782 transferencias fraudulentas, ubicándose solo por debajo de Hong Kong, que concentró mil 858 operaciones. La cifra representa un incremento respecto a 2024, cuando el país reportó mil 498 transacciones y ocupaba el tercer lugar mundial. El avance refleja una mayor utilización del sistema financiero mexicano como punto de recepción y triangulación de recursos ilícitos.
El informe también identifica a países como Indonesia, Vietnam, Filipinas y China entre los principales destinos de estos flujos financieros. Este comportamiento está vinculado a la sofisticación de las redes de ciberdelincuencia, que operan mediante esquemas complejos de fraude digital y lavado de dinero.
A nivel global, las pérdidas por ciberdelitos superaron los 20 mil 800 millones de dólares en 2025, lo que representa un aumento del 26% respecto al año anterior. El director de Operaciones de la Rama Criminal y Cibernética del FBI, José A. Pérez, señaló que "el fraude relacionado con inversiones volvió a ser el principal componente de estas pérdidas, con un aumento de 65% respecto al año anterior".
Los fraudes de inversión, particularmente aquellos vinculados con criptomonedas, encabezaron las modalidades más frecuentes, seguidos por el fraude de correo electrónico empresarial (BEC) y el phishing. Estas prácticas continúan evolucionando para evadir los sistemas de seguridad y engañar a los usuarios.
En paralelo, el Centro de Denuncias de Delitos en Internet (IC3) registró mil 654 quejas provenientes de México durante 2025, frente a mil 116 en 2024. Este aumento posiciona al país en el lugar 11 a nivel global en número de denuncias, evidenciando tanto la expansión del fenómeno como una mayor disposición a reportar los delitos.
El informe también destaca la cooperación internacional impulsada por el FBI para enfrentar estos delitos, incluyendo el uso de la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN). En este contexto, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, declaró: "A los estafadores que intentan aprovecharse de nuestra nación, les advertimos: el Departamento los investigará, los acusaremos de delitos y nos aseguraremos de que sean castigados por sus acciones".