Primavera 2026, ¿por qué ya no comienza el 21 de marzo?

Primavera 2026, ¿por qué ya no comienza el 21 de marzo?

Foto: FreePik, Enfoque

Durante décadas, en México se popularizó la idea de que la primavera comenzaba exactamente el 21 de marzo, esta fecha se asociaba al natalicio de Benito Juárez y se convirtió en un mito cultural; sin embargo, desde hace años los astrónomos aclaran que el inicio real de la estación es el equinoccio de primavera, un evento astronómico preciso que varía entre el 19, 20 o 21 de marzo.

 

¿Por qué cambia la fecha?

 

El año trópico dura exactamente 365 días, 5 horas, 45 minutos y 46 segundos; el calendario gregoriano es una aproximación, promedia 365.2425 días y no coincide a la perfección con este ciclo, por eso, el momento en que el Sol cruza el ecuador celeste (equinoccio) se desplaza ligeramente cada año.

 

En el siglo XXI lo más común es el 20 de marzo; el 21 de marzo prácticamente desapareció en América y no volverá hasta 2102 y el 19 de marzo también ocurre en algunos años.

 

 

Este 2026 el equinoccio ocurrió este viernes 20 de marzo a las 08:46 horas tiempo del centro de México, según el INAOE, en ese instante exacto, día y noche duran prácticamente lo mismo en todo el planeta y comienza oficialmente la primavera en el hemisferio norte.

 

De tal modo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) puso en marcha el Operativo Equinoccio de Primavera 2026, que se llevará a cabo del 20 al 22 de marzo en 45 zonas arqueológicas distribuidas en 20 estados del país.

 

Durante este periodo, miles de visitantes acuden a estos sitios con la intención de participar en rituales, “cargarse de energía” y presenciar fenómenos de luz y sombra asociados con el cambio de estación. Entre los destinos más concurridos en el estado destaca la zona arqueológica de Cholula, donde miles de personas acuden del 20 al 22 de marzo para participar en rituales, actividades culturales, artísticas y la tradicional “carga de energía”.

 

La zona arqueológica de San Cristóbal Tepatlaxco se posiciona como una alternativa menos concurrida para quienes buscan vivir el equinoccio de primavera en un entorno más sereno, lejos de las grandes concentraciones como Cholula. Está ubicado en el municipio de San Martín Texmelucan, este sitio prehispánico destaca por sus estructuras de menor escala, pero con un importante valor histórico en la región.

 

Ubicada en el municipio de Tepeyahualco, al norte del estado, la Zona Arqueológica de Cantona fue una de las ciudades prehispánicas más importantes de la región, y una de las más destacadas por su relevancia histórica y su programa especial en esta temporada. Se trata de una antigua urbe amurallada que destaca por su extensión, complejidad urbana y su red de calzadas.

 

En la Sierra Norte de Puebla, la zona arqueológica de Yohualichan, ubicada en el municipio de Cuetzalan, se prepara para recibir a visitantes durante el equinoccio de primavera, una de las fechas con mayor carga simbólica y afluencia en estos espacios. Conocida como “la casa de la noche”, Yohualichan es un asentamiento totonaco que destaca por sus características arquitectónicas únicas, especialmente sus nichos ornamentales.

 

La zona arqueológica de Tepapayeca, en el municipio de Tlapanalá, cuyo nombre significa “lugar bueno y sereno”, se perfila como una opción ideal para quienes buscan vivir el equinoccio de primavera en un ambiente tranquilo y con menor afluencia de visitantes. Este sitio prehispánico destaca por su carácter discreto, alejado de los circuitos turísticos más concurridos, lo que permite una experiencia más íntima y contemplativa durante el cambio de estación.

 

La zona arqueológica de Teteles de Santo Nombre, ubicada en el municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, se suma a los sitios en Puebla que reciben visitantes durante el equinoccio de primavera, ofreciendo una alternativa para quienes buscan una experiencia más tranquila. Este sitio prehispánico destaca por sus montículos y estructuras que reflejan la presencia de antiguas poblaciones en la región, lo que lo convierte en un punto de interés para quienes desean conocer parte del patrimonio histórico del estado.

 

 

 

 

Ante este panorama, el INAH emitió una serie de recomendaciones para garantizar una visita segura: adquirir boletos únicamente en taquillas oficiales, evitar ingresar con mascotas, alimentos, bebidas alcohólicas o bultos voluminosos, así como utilizar ropa y calzado cómodos, protector solar y mantenerse hidratado.

 

También se exhorta a respetar los aforos y horarios establecidos, ya que en algunos sitios las taquillas cierran de manera anticipada. Con ello, los principales sitios arqueológicos del país se preparan para uno de los fines de semana con mayor afluencia turística del año, en medio de una mezcla de tradición, cultura y simbolismo energético.

Notas Relacionadas