Torretas falsas y retenes simulados: así operan las patrullas clonadas

Torretas falsas y retenes simulados: así operan las patrullas clonadas

Foto: Enfoque

El presidente del PAN en Puebla, Mario Riestra, denunció públicamente que la noche del 17 de marzo fue perseguido y atacado a balazos por una patrulla falsa de la Guardia Nacional mientras circulaba por la autopista Puebla-Orizaba, a la altura de Palmarito Tochapan.

 

Los delincuentes activaron la torreta luminosa para marcarle el alto; al no detenerse por completo, iniciaron una persecución y dispararon contra su vehículo; Riestra y sus acompañantes lograron escapar sin heridos, pero el caso ha vuelto a encender las alertas sobre una modalidad delictiva en aumento.

 

 

El uso de patrullas clonadas por parte de grupos criminales se ha convertido en una de las modalidades más peligrosas en carreteras del país, particularmente en el centro de México, los delincuentes replican con alto nivel de detalle unidades oficiales de la Guardia Nacional o corporaciones estatales, equipándolas con torretas, sirenas, logotipos falsos y placas apócrifas. Incluso portan uniformes tácticos con chalecos antibalas y distintivos simulados para aparentar operativos legítimos.

 

El modus operandi es preciso: operan en tramos carreteros solitarios o de alto flujo, donde marcan el alto a los conductores mediante luces encendidas o falsos retenes, en ocasiones apoyados con piedras o conos; una vez que el vehículo se detiene, los supuestos agentes solicitan documentos o llevan a cabo “revisiones” bajo amenaza.

 

Las víctimas son despojadas de dinero, pertenencias o unidades, y en algunos casos son privadas de la libertad en secuestros exprés; frecuentemente, una segunda unidad llega como refuerzo para cerrar el paso e impedir la huida.

 

En los casos más violentos, los agresores disparan si el conductor no obedece de inmediato, lo que evidencia el alto nivel de riesgo; esta táctica ha sido documentada en operaciones del crimen organizado en corredores estratégicos como Puebla-Veracruz, donde tanto automovilistas particulares como transportistas han sido blanco de estos falsos retenes.

 

Las carreteras con mayor incidencia de este tipo de delitos se concentran en el centro del país., destacan la autopista México-Puebla, incluido el Arco Norte, así como los tramos Puebla-Orizaba y Puebla-Veracruz, donde se han reportado múltiples casos entre 2025 y 2026. También se han identificado hechos en vías como México-Pachuca y México-Querétaro, además de rutas en el Estado de México, San Luis Potosí y el corredor Córdoba-Puebla.

 

Tan solo en Puebla, durante 2025, fueron aseguradas al menos 11 patrullas clonadas de la Guardia Nacional.

 

Aunque no existe una forma infalible de identificar estas unidades falsas, especialistas señalan algunas características clave; las patrullas oficiales deben portar placas visibles y auténticas, logotipos sin errores y números económicos claros; en el caso de los agentes, el uniforme también ofrece pistas como el casco balístico negro, apariencia regulada sin barba ni tatuajes visibles, chalecos con la leyenda completa “Guardia Nacional” y armamento oficial, cualquier inconsistencia o actitud irregular puede ser una señal de alerta.

 

El comportamiento es otro factor determinante si los supuestos oficiales exigen dinero, actúan con agresividad o no siguen protocolos, es recomendable no detenerse. Autoridades federales y estatales coinciden en que, ante la duda, lo más seguro es continuar la marcha a velocidad moderada hasta llegar a una caseta, gasolinera o zona poblada.

 

Entre las principales recomendaciones están mantener puertas y ventanas cerradas, evitar circular de noche en tramos aislados y reportar de inmediato cualquier situación sospechosa al 911 o a canales oficiales de la Guardia Nacional.

 

También se sugiere compartir la ubicación en tiempo real con familiares, viajar en grupo cuando sea posible y no entregar documentos hasta confirmar la autenticidad de los agentes en un punto seguro.

 

El fenómeno de las patrullas clonadas no es un hecho aislado, sino una problemática creciente que ha obligado a reforzar operativos de vigilancia; sin embargo, la prevención ciudadana sigue siendo un elemento clave e identificar señales de riesgo y actuar con cautela puede marcar la diferencia en situaciones de alto peligro.

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