Los casos de negligencia médica en el IMSS o en otro hospital no son aislados; situaciones como diagnósticos erróneos, omisión de tratamientos, errores quirúrgicos o falta de atención han provocado complicaciones graves para los pacientes.
Ante estos escenarios, las personas afectadas o sus familiares tienen derecho a presentar una denuncia formal y exigir una revisión del caso.
Cuando la presunta negligencia ocurre en una unidad del IMSS, el primer paso recomendado es presentar una queja administrativa ante la propia institución, este procedimiento permite iniciar una revisión interna del caso y, en ocasiones, facilita que se otorgue atención médica complementaria o se analice el expediente clínico.
La queja puede hacerse por teléfono al 800 623 2323, de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas; también se puede presentar de manera presencial en la Unidad de Atención al Derechohabiente del hospital o clínica donde ocurrió el hecho, o ante el Órgano Interno de Control del IMSS.
Para iniciar el procedimiento es necesario proporcionar datos del paciente, número de afiliación, una descripción clara de los hechos y, de ser posible, documentos médicos que respalden la denuncia. Si la respuesta institucional no resulta satisfactoria, los afectados pueden recurrir a instancias externas.
La principal es la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED), organismo especializado que atiende inconformidades por atención médica tanto en el sector público como privado. Su objetivo es resolver conflictos mediante mecanismos de conciliación y arbitraje sin necesidad de llegar a juicios largos.
El paciente o sus familiares deben presentar una descripción detallada de los hechos, datos del médico o institución involucrada y documentos médicos que respalden el caso; el trámite es gratuito y puede hacerse por correo electrónico, teléfono o de forma presencial en las oficinas de CONAMED o en comisiones estatales.
El proceso inicia con la admisión de la queja y una etapa de conciliación en la que se busca que ambas partes lleguen a un acuerdo, si no se logra una solución, existe la posibilidad de pasar a un arbitraje médico, en el que la comisión puede emitir un laudo vinculante sobre la responsabilidad del caso.
En situaciones más graves, como lesiones severas o fallecimiento, también es posible presentar una denuncia penal ante el Ministerio Público; asimismo, cuando se trata de instituciones públicas, los afectados pueden acudir a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) o iniciar demandas civiles o administrativas para reclamar indemnizaciones.
Las cifras muestran que la mayoría de los conflictos se resuelve mediante acuerdos, según el Anuario Estadístico 2024 de CONAMED, se recibieron 2,663 quejas formales, de las cuales casi la mitad concluyó mediante conciliación y otro porcentaje importante terminó en acuerdos o aclaraciones entre las partes.
En contraste, los casos que llegan a una resolución formal son pocos, solo 1.6 % concluyeron con un laudo arbitral y menos del 1 % resultaron condenatorios, lo que refleja que, aunque existen vías para denunciar negligencia médica en México, las sanciones contundentes siguen siendo poco frecuentes.