Sin boicots ni crisis: los Oscar 2026 viven su antesala más tranquila en años

Sin boicots ni crisis: los Oscar 2026 viven su antesala más tranquila en años

Foto: FreePik

La edición 98 de los Premios Oscar se celebrará este domingo en el Dolby Theatre de Los Ángeles y, a diferencia de años recientes, la antesala del evento más importante de la industria cinematográfica ha transcurrido con relativa calma, sin grandes escándalos personales, boicots masivos o debates virales que dominen la conversación pública.

 

Esta aparente tranquilidad responde, en gran medida, a una temporada de premios menos polémica que las anteriores, aunque las nominaciones generaron algunas sorpresas y ausencias notables, ninguna de ellas escaló a una crisis mayor dentro de la industria. 

 

Entre las exclusiones que llamaron la atención está Wicked: For Good, que no obtuvo ninguna nominación pese a que la primera parte consiguió diez en 2025, dejando fuera también a sus protagonistas Ariana Grande Cynthia Erivo.
 

Otros reclamos surgieron por la ausencia de producciones de anime comercial como Demon Slayer y Chainsaw Man, así como por cambios en el formato de la ceremonia. En esta edición solo dos de las cinco canciones nominadas serán interpretadas en vivo, una decisión que provocó críticas de compositores como Diane Warren

 

También resurgieron antiguas controversias, como señalamientos sobre el rodaje de Good Time, del director Josh Safdie, aunque estos temas no generaron un impacto mayor en la conversación pública.

 

Quizás, la polémica más comentada involucró al actor Timothée Chalamet, quien era considerado favorito inicial a Mejor Actor por su papel en Marty Supreme, pero durante una entrevista declaró que a nadie le importan ya disciplinas como el ballet y la ópera, lo que provocó críticas de instituciones culturales como el Metropolitan Opera y de figuras públicas como Whoopi Goldberg; tras la controversia, sus probabilidades en la carrera por el Oscar disminuyeron considerablemente.

 

En contraste con las polémicas, uno de los aspectos más positivos de la edición 2026 es la presencia latina; al menos 16 nominaciones involucran a talento de origen latino, entre ellos Wagner MouraGuillermo del Toro y Benicio del Toro, lo que ha reducido críticas sobre falta de diversidad. 

 

Algunos activistas planean portar mensajes políticos en la alfombra roja, como pines con la consigna “Ice Out” contra políticas migratorias en Estados Unidos, aunque se prevé que sean gestos puntuales más que protestas generalizadas.

 

Pero esta relativa calma contrasta con años recientes marcados por fuertes controversias; en 2015 y 2016 surgió el movimiento #OscarsSoWhite, luego de que todas las nominaciones a actuación fueran para intérpretes blancos, lo que derivó en boicots encabezados por figuras como Jada Pinkett Smith, Will Smith y Spike Lee. 

 

En 2017, la ceremonia quedó marcada por el llamado “Envelope-gate”, cuando se anunció por error a La La Land como Mejor Película antes de corregir que la ganadora era Moonlight.

 

Otro momento que sacudió a la Academia ocurrió en 2022, cuando Will Smith abofeteó al comediante Chris Rock en pleno escenario tras una broma sobre la alopecia de Jada Pinkett Smith. Aunque Smith ganó el Oscar a Mejor Actor esa misma noche, el incidente terminó por eclipsar la ceremonia y derivó en su veto de diez años de los eventos de la Academia. 

 

Más recientemente, en 2025, la película Emilia Pérez generó una de las temporadas más polémicas de los últimos años debido a críticas por antiguos mensajes en redes sociales de su protagonista Karla Sofía Gascón y al uso de inteligencia artificial en la producción.

 

En 2026, en cambio, la atención se concentra principalmente en la competencia cinematográfica; la película Sinners, dirigida por Ryan Coogler, encabeza la carrera con un récord de 16 nominaciones y compite de cerca con One Battle After Another, de Paul Thomas Anderson, en las categorías principales de Mejor Película y Mejor Dirección. 

 

La ceremonia será conducida por el comediante Conan O’Brien, quien regresa como anfitrión por segunda ocasión y ha prometido un espectáculo centrado en el humor y el cine. Todo apunta a que esta edición podría convertirse en una de las más tranquilas de los últimos años.
 

Sin embargo, la calma no significa ausencia total de críticas, persisten cuestionamientos sobre el compromiso de algunos votantes de la Academia, los cambios en el formato del evento y la posibilidad de que temas políticos aparezcan en la alfombra roja. 

 

Aun así, todo indica que la edición 2026 de los Oscar llegará con menos ruido mediático y con el foco puesto nuevamente en lo que ocurre en pantalla: el cine.

 

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