La línea de pobreza extrema por ingresos (LPEI) en México subió 3,8 por ciento en áreas rurales y 3,4 por ciento en las urbanas en febrero de 2026, comparada con el mismo mes del año pasado, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
"Al comparar el ritmo de crecimiento de la variación anual de las LPEI en febrero de 2026 con lo registrado en el mismo mes de 2025 -cuando la variación anual fue de 1,8 por ciento en el ámbito rural y de 3,1 por ciento en el urbano-, se observa un incremento de 3,8 y 3,4 puntos porcentuales, respectivamente", indica el informe de la entidad estatal autónoma.
En febrero 2026, el valor de las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos #LPEI (necesario para cubrir el costo de la canasta alimentaria) fue de $1,887.58 para el ámbito rural y $2,516.97 para el urbano.
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) March 11, 2026
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El informe detalla que, respecto al comportamiento anual de las LPEI, el cambio porcentual fue de 5,6 por ciento en el ámbito rural y de 6,5 por ciento en el urbano.
"En ambos casos, el incremento superó la inflación general anual (4,0 por ciento), al ubicarse 1,6 y 2,5 puntos porcentuales por encima en el ámbito rural y urbano, respectivamente", detalla el reporte.
Las líneas de pobreza extrema por ingresos ofrecen un referente monetario que determina si los ingresos de la población son suficientes para adquirir bienes, servicios y alimentos que conforman las canastas alimentaria y no alimentaria, define la institución.
En febrero de 2026, los cambios porcentuales mensuales de las LPEI, referentes a la canasta alimentaria, fueron de 1,3 por ciento en el ámbito rural y de 1,2 por ciento en el urbano, detalla el documento.
El cálculo se realiza con base en el índice nacional de precios al consumidor (oficial), con el objetivo de establecer un umbral monetario para la medición de la "pobreza multidimensional" en el país norteamericano.
La inflación en los precios de los alimentos básicos, como el tomate, el limón y la papa, fueron los de mayor incidencia en la variación en el ámbito rural y en el urbano.
"Los rubros de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, de jitomate y el de bistec de res fueron los que más contribuyeron, en dicho orden, al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria, en ambos ámbitos", explica el Inegi.
La inflación general anual de febrero de 2026 fue de 4,0 por ciento, lo que representó un aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto a febrero de 2025 (3,8 por ciento), según las cifras oficiales.