En Colorado, una estatua del niño Jesús robada de un nacimiento en Old Town Square, Fort Collins, fue devuelta de manera anónima a una estación de bomberos junto con una nota de disculpa. El incidente llamó la atención en redes sociales y tuvo un desenlace inesperadamente conmovedor.
El Departamento de Policía de Fort Collins había publicado imágenes de una cámara de seguridad en las que se veía a un individuo, al que apodaron el “Grinch”, llevándose la escultura. Sin embargo, días después, la estatua reapareció en la Estación 1 de la Autoridad de Bomberos Poudre, con un mensaje pegado al rostro: "Lo siento mucho. Cometí un error tonto en ese momento. No volverá a suceder".
Afortunadamente, los comercios responsables del nacimiento decidieron no presentar cargos contra el responsable, agradeciendo que la estatua regresara en perfecto estado.
Este acto de arrepentimiento pone un toque humano y esperanzador a una historia que bien podría pertenecer a un clásico navideño como “¡Qué bello es vivir!”.