Algunos han dicho que es un don el saber que estamos equivocados y que podemos ser perdonados; pero ¿qué pasa con los que se equivocan y nos hacen daño?
Algunas veces deseamos castigar a dicha persona, pero quienes salen más castigados somos nosotros mismos y para liberarnos es necesario renunciar a esos sentimientos dolorosos que no son nuestros, sino que son de quien nos hizo daño, y hay que dejarlos ir.
Cuándo sucede esto, me pregunto, ¿qué hubiera yo hecho en lugar de la otra persona que me hizo daño, si yo hubiera estado en la misma situación y circunstancias?
Casi siempre concluyo que en ese momento, lo que hizo esa persona fue su mejor opción para él, aunque no para mí, y lo que la otra persona hizo fue sólo protegerse, no fue su intención hacerme daño.
¿Acaso no hice sentir yo alguna vez a otra persona de la misma manera?
¿Estaré pensando que mis sentimientos valen más que los de la otra persona?
Y de ahí viene la siguiente reflexión:
Me siento herido, pero eso no significa que la otra persona sea mala o en verdad quiera hacerme daño. Simplemente la otra persona no conoce toda mi vida ni mi pasado, igual que yo no conozco el suyo, y no sabe lo que traigo guardado en mi historia personal.
El perdón no se pide, se da... Y la razón más importante para darlo es que me libero de una gran carga.
¿Qué prefieres? ¿Ser feliz o tener la razón?
Notas Relacionadas
Amozoc fortalece espacios públicos con mantenimiento integral de campos deportivos
17 de julio de 2026
Deporte reconstruye tejido social y aleja a jóvenes de conductas de riesgo: Armenta
17 de julio de 2026
Atlixco apuesta por el turismo gastronómico con la Guía del Chile en Nogada 2026
17 de julio de 2026
Terremoto de 7.4 sacude el sur de México
17 de julio de 2026
Continúa San Andrés Cholula la entrega de apoyos alimentarios a miles de hogares
17 de julio de 2026
Impulsa Gobierno Estatal riqueza comunitaria con CITRAA en San José Chiapa