Aunque me tapo los oídos con la almohada y gruño de rabia cuando suena el despertador... gracias a Dios que puedo oír...Hay muchos que son sordos.
Aunque cierro los ojos cuando, al despertar, el sol se mete en mi habitación... gracias a Dios que puedo ver... Hay muchos que son ciegos.
Aunque me pesa levantarme y pararme de la cama... gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo... Hay muchos postrados que no pueden.
Aunque regaño porque no encuentro mis cosas porque los niños hicieron un desorden... gracias a Dios que tengo familia... Hay muchos solitarios.
Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor... gracias a Dios que tengo alimentos... Hay muchos con hambre.
Aunque mi trabajo es monótono y rutinario... gracias a Dios que tengo ocupación... Hay muchos desempleados.
Aunque no estoy conforme con la vida, peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme... gracias a Dios por la vida.
Notas Relacionadas
El molote, un ícono de la gastronomía poblana
12 de julio de 2026
Centros LIBRE Casas Carmen Serdán, red de protección para mujeres serranas
12 de julio de 2026
Gobierno del Estado va por solución definitiva a inundaciones
12 de julio de 2026
Gobierno federal y estatal cumplen compromisos con familias de Pantepec
11 de julio de 2026
Cuando la lluvia mata: las tragedias que marcaron a Puebla
10 de julio de 2026
¿Hotel, pastel o masaje? Los poblanos cada vez consienten más a sus mascotas